viernes, 19 de septiembre de 2008

Sólo mientras tanto.


Vuelves, día de siempre,

rompiendo el aire justamente donde

el aire había crecido como muros.


Pero nos iluminas brutalmente

y en la sencilla náusea de tu claridad

sabemos cuándo se nos caerán los ojos,

el corazón, la piel de los recuerdos.


Claro, mientras tanto

hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,

hay la ternura como un viento húmedo.

Sólo mientras tanto.


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